domingo, 19 de febrero de 2012

VERDAD - LIBERTAD

Benedicto XVI,  durante la Lectio Divina, recomendó  a los seminaristas de la diócesis de Roma “un nuevo modo de pensar como cristianos no conformistas”
El  Papa afirmó: “No queremos ser siempre alabados, no queremos la apariencia, sino la verdad, porque sólo esto nos da la verdadera libertad, ante la necesidad de agradar, de hablar como piensa la masa.”
Una recomendación que viene bien no sólo a los seminaristas sino también a muchos sacerdotes y obispos y –¿por qué no decirlo?– a muchos laicos.

FUENTE:  L'Osservatore Romano  (17 de febrero de 2012)


viernes, 10 de junio de 2011

COMO DICE LA BIBLIA…


Leo en una vieja revista católica, una nota sobre los “dos peligros que tenemos que evitar al leer la Biblia: el concordismo y el fundamentalismo". Concordismo es querer concordar automáticamente lo que dice la Biblia, con la realidad actual. Una de las consecuencias –esto lo digo yo– es la costumbre de, ante un problema aparentemente insoluble, abrimos la Biblia al azar y la cita que encontramos pasa a ser el consejo sobre lo que tenemos que hacer. Es decir que es como consultar el horóscopo.
No está mal buscar continuamente una guía en la Palabra de Dios, lo que está mal es pensar, como algunos evangélicos, que la Biblia sólo dice lo que me dice a mí ahora.
En cuanto al fundamentalismo, es leerla literalmente, tal como dice, sin tener en cuenta ni época histórica, ni contexto social, ni género literario…
Así, por ejemplo podemos interpretar que, ante una pequeña mentira, nos sucederá lo que a Ananías y a Safira (He 5,1-11)
Se me ocurre un tercer peligro: el relativismo. Es base a ese “ismo”, llegamos a creer que la Biblia no dice lo que dice o que perdió actualidad.
Y aunque parezca mentira, es el “ismo” que más adeptos tiene.
Por eso, para muchos, carecen de actualidad las condenas de Jesús a la riqueza (por donde ataca a la injusticia). Eso quedó obsoleto cuando se descubrió la doctrina del derrame, que explica que si yo me enriquezco, todos se benefician.
A mí, la doctrina del derrame más me parece una excusa que una explicación.

lunes, 11 de abril de 2011

LA PRUDENCIA.

LA PRUDENCIA.
Se la llama “guía de todas las virtudes”.  También podríamos llamarla freno de las cosas buenas.
Porque, aunque parezca mentira, las cosas buenas –como podrían ser las virtudes– pueden tornarse en un inconveniente, en una torpeza, en algo que no se parezca en nada a una virtud.
Esto nos plantea un eterno dilema:
“¿Hay que decir SIEMPRE la verdad?
Es una trampa que se nos tiende muy a menudo.
Sólo LA PRUDENCIA puede resolver el dilema.
Pero ser prudente no significa ser mudo…ni ser timorato… ni ser cobarde.
Me vienen a la memoria unos versos de Francisco de Quevedo que no recuerdo si alguna vez publiqué en alguno de mis blogs pero que, de todas maneras no viene mal recordar. Como siempre, pido se me perdone cualquier error, porque escribo sin recurrir a ningún libro y sin guglear:


“No he de callar, por más que con el dedo,
Ya tocando la boca o ya la frente,
Silencio avises o amenaces miedo.
¿No ha de haber un espíritu valiente?
¿siempre se ha de sentir lo que se dice?
¿nunca se ha de decir lo que se siente?
Hoy, sin miedo que libre escandalice,
puede hablar el ingenio asegurado
de que poder mayor lo atemorice.
En otros tiempos pudo ser pecado
severo estudio y la verdad desnuda
y romper el silencio el bienhablado.
Pues sepa quien lo niega y quien lo duda
Que es lengua la Verdad del Dios severo:
Y la lengua de Dios nunca fue muda.”

Cuándo y como habremos de mover nuestra lengua, sólo puede decirlo la PRUDENCIA

jueves, 3 de febrero de 2011

PREGUNTARÍA…


Preguntaría a nuestros hermanos evangélicos:
¿Por qué Dios les prohibió a los hombres hacer imágenes e inmediatamente después les ordenó forjar dos querubines? ¿Habrá querido decir otra cosa?
¿Por qué nos critican por rezar con “oraciones prefabricadas” y ustedes oran cantando? (oraciones prefabricadas)
¿Por qué repiten continuamente “Señor, Señor”, si Jesús dijo: “
No todo el que dice Señor, Señor, entrará al Reino de los cielos”?
¿Por qué, si Cristo dijo “
Si no comen la carne y no beben la sangre del Hijo del Hombre, no tendrán vida en ustedes”, no creen en la transustanciación”
¿Por qué, Si Jesús dijo: “
No juzguen…”, se la pasan juzgando a los católicos por lo que hacemos o dejamos de hacer?
¿No es que siguen la Palabra al pie de la letra?
¿O será fariseismo puro?

viernes, 24 de diciembre de 2010

VILLANCICO

........................
Del rosal nació una flor
Jesús nuestro Salvador
Virgen sagrada.
........................
Pero en cánticos y en luz
piensa el niño ya en la cruz
Virgen sagrada.

Pero hoy no importa nada.
¡Tiempo habrá para la pena!
¡Nochebuena, Nochebuena!

¡Virgen sagrada!

P. Leonardo Castellani (de “El Libro de las Oraciones”-1950)




martes, 14 de diciembre de 2010

ADVIENTO




Sabemos que el tiempo de adviento es un tiempo de espera y de reflexión. Si esa espera y esa reflexión no concluyen en una verdadera conversión, habremos esperado en vano.
Pero ¿qué esperamos?
Hay tres respuestas posibles para esta pregunta:
La primera espera ya dio sus frutos hace un poco más de dos mil años. Es la venida del redentor, aquel que anunciaron los profetas y que se cumplió nada menos que con Dios hecho hombre, para que todo el que crea en Él no muera, sino que tenga vida eterna.
¿Para qué seguir esperando, entonces?
Porque hay una segunda venida, la escatológica. Aquella se producirá en el fin de los tiempos. Nadie sabe cuándo será, por lo que nuestra espera debe ser vigilante. Toda nuestra vida debe ser una continua espera que lejos de desesperarnos, como diría el refrán, nos llena de esperanza.
Y hay una espera más pequeña, más doméstica, más cotidiana, pero tan importante como las otras dos.
Es esta que transitamos todos los años, cuatro semanas antes de la Navidad.
No trae la presencia física del verbo encarnado, ni significa llegar al fin prometido.
Pero es el camino que viene de lo primero y conduce hacia lo segundo.
Muchos son los puntos de reflexión con los que podemos transitar el adviento, pero si no tenemos claro el comienzo y el final, andaremos a la deriva, adonde nos lleve la corriente.
Pidamos que el milagro de la navidad actual, el Niño nos haga renacer como lo hace Él. Que este adviento sea para nosotros una verdadera conversión.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

HACE CUARENTA AÑOS

En el año 1968, el por entonces joven teólogo Joseph Ratzinger (hoy Benedicto XVI), reflexionó en una radio alemana sobre el futuro de la Iglesia, con el titulo: "¿Bajo que aspecto se presentará la Iglesia en el año 2000?".
Esta intervención ha sido publicada ahora por la revista Humanitas de la Pontificia Universidad Católica de Chile,
El actual Papa anunció hace más de cuarenta años, una realidad que fuimos viendo durante el transcurso del tiempo:
"parece seguro que a la Iglesia le aguardan tiempos muy difíciles. Su verdadera crisis apenas ha comenzado todavía. Hay que contar con fuertes sacudidas."…”Lo que permanecerá al final no será en ningún caso la Iglesia del culto político, la de las grandes palabras de quienes nos profetizan una Iglesia sin Dios y sin fe, realidad completamente superflua y que por eso desaparecerá por sí misma.”

"El futuro de la Iglesia puede venir y vendrá también hoy sólo de la fuerza de quienes tienen raíces profundas y viven de la plenitud pura de su fe"
"El futuro no vendrá de quienes sólo dan recetas. No vendrá de quienes sólo se adaptan al instante actual. No vendrá de quienes sólo critican a los demás y se toman a sí mismos como medida infalible. Tampoco vendrá de quienes eligen sólo el camino más cómodo, de quienes evitan la pasión de la fe y declaran falso y superado, tiranía y legalismo, todo lo que es exigente para el ser humano, lo que le causa dolor y le obliga a renunciar a sí mismo. Digámoslo de forma positiva: el futuro de la Iglesia, también en esta ocasión, como siempre, quedará marcado de nuevo con el sello de los santos. Y, por tanto, por seres humanos que perciben más que las frases que son precisamente modernas. Por quienes pueden ver más que los otros, porque su vida abarca espacios más amplios".

Y vaya un último párrafo para que meditemos:
"En tiempos de violentas convulsiones históricas en las que parece desvanecerse lo que ha sucedido hasta ese momento, y abrirse algo que es completamente nuevo, el ser humano necesita reflexionar sobre la historia, que le hace ver en su justa medida el instante irrealmente agrandado"

Algunos detractores de papa, suelen afirmar que vive fuera de la realidad y que debe “aggiornarse”. ¿Qué significa eso? ¿Que debe adelantarse aún más? ¿O que debe decir lo que los “progres” quieren que diga?


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